De Drácula con Bram Stoker a Rumanía

Con motivo de mi viaje de verano a Rumanía recordé uno de mis libros favoritos: Drácula, de Bram Stoker. El AVE siempre es inspirador y como hace mucho que no escribo sobre un libro, lo haré hoy sobre esta joya.

Es interesante cómo se desfiguran las imágenes de ciertos personajes,  y cuanto más trágica es la historia, mejor. La historia real bien da para un solo post, largo. Un compendio de historias recogidas de libros e Internet será un estupendo motivo para escribir.

La novela, escrita en gran medida a modo de diario, ayuda a ahondar en sentimientos, opiniones y situaciones de cada uno de sus personajes. Publicada a finales del siglo XIX, Drácula es uno de esos libros que o te encanta o ni fú ni fá, y yo lo he leído tantas veces que debería conocerme los párrafos de memoria, sin embargo sólo recuerdo las sensaciones que me creaba leerlo: la angustia de Jonathan, la claustrofobia del castillo, la desesperación de la huida y el miedo; la fragilidad y a su vez la fuerza de Mina, la incertidumbre por su amiga, y las dudas de ésta por su situación.

La novela cuenta cómo Jonathan, un abogado londinense, debe viajar a Transilvania con la finalidad de cerrar unas ventas con Drácula. Allí se encuentra con un paraje inhóspito donde su anfitrión le tiene más que como invitado, como un prisionero, de lo que poco a poco se dará cuenta. A lo largo de su aventura, Drácula decide viajar a Londres y en su camino parará por Whitby, donde coincidirá con la prometida de nuestro protagonista, Mina, y su amiga, Lucy. Como las casualidades nunca vienen solas, Lucy además de ser bellísima y de familia acomodada, es sonámbula, lo que procura al Conde una suerte de acontecimientos que favorecen sus labores nocturnas, (y entendedme bien, que estamos hablando de un vampiro del siglo XIX). Mina, preocupada por su amiga, será testigo de los extraños síntomas que Lucy empezará a mostrar y que empeorará con cierta rapidez.

Mientras, en Transilvania, Jonathan consigue escapar y refugiarse en un hospital de Budapest. Una de las monjas del hospital se pondrá en contacto con Mina, quien decide emprender el largo viaje con el fin de cuidar a su prometido. Lucy se trasladará a su casa de Londres, donde será tratada de su supuesta enfermedad.

Como los spoiler no me gustan y por el contrario, la incertidumbre del qué pasará y la miel en los labios me encanta, os voy a cortar aquí la historia. Supongo que todos os imaginaréis qué ocurre, no olvidéis incluir en vuestro final al personaje Van Helsing, un conocido doctor que pasará sus horas luchando por entender qué enfermedad atormenta a Lucy.

Con esta medio sinopsis, ¡no entiendo como a alguien puede no gustarle el libro! Lejos de ser un culebrón dramático engancha al lector a cada página con más intensidad. Te atrapa hasta que te ves comprando un billete a Rumanía, organizando una mochila y a la aventura.

Os dejo un par de enlaces interesantes para organizar vuestro viaje 😉

 Romania Tourism

La Rumania

Yanire Ramos

General Manager

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